Existe un camino
de árboles sin agua
que conduce al hogar,
y cuando tiemblan
sus impasibles muros
no necesitan el rojo de la sangre
ni clavar sus sueños sobre la nada.
Las sandalias
no marcarán tus pasos
sobre la tierra húmeda,
pero fundirán el hierro
cuando los cañones
miren al viento.
Necesitaré tus manos y tus uñas,
y la lealtad, siempre.