Eran tan lentos los momentos
Donde se secaba el sol
Era saltar ese reflejo
Con hambre feroz
Casi un vuelo incierto
Aves del amor
Un incendio grado cero
Ese fuego, ese calor
La triste medida
Las luces sin razón
La hipocresia
La falsa educación
Se oyen los ruegos
Del puñal que no acertó
Un fantasma de recreo
Un pacto con Dios
Sacar agua del desierto
Solo para dos
Ojos petrificados
Y la piel que se mudó
Un candado en el suelo
Una llave que se quebró
Voy cansado al encuentro
De la sangre de los dos