Noa Subin

El honor de la poesia es el honor

El honor es la poesía del deber

 

El deber no es cadena, ni carga pesada,

es el suelo firme donde el alma se para;

y el honor le canta, con voz sosegada,

haciendo del cumplimiento, obra rara.

 

No se hace por premio, ni por la alabanza,

se hace porque es justo, porque es verdadero;

el honor da al deber su gracia y su esperanza,

y vuelve sencillo lo más severo.

 

Cumplir con la palabra, cuidar lo que se nos confía,

ser leal al camino aunque cueste andar:

eso es el honor, la poesía que alumbra el día,

donde el deber se vuelve arte de vivir.

 

Por eso se dice con razón y certeza:

donde hay deber bien puesto y lealtad sincera,

ahí el honor canta su belleza,

y la vida se vuelve entera.