De noche agonizo, de día revivo,
tejiendo en sueños mil cuentos de río.
El mundo no entiende mi loco desvío:
soy Don Quijote... ¡y de gozo vivo!
Y entre molinos, gigantes y encantos,
riéndose el alma de todos mis llantos,
voy repartiendo a este mundo bravío
mil alegrías de caballero mío.
Jaime Correa © derechos reservados 2026