Elizabeth Maldonado Manzanero

El presente se disuelve

El presente se disuelve

en un instante.

Todo se esfuma,

todo se dispersa.

 

El dolor sucumbe,

el recuerdo se evapora.

Nada permanece,

ni siquiera las sombras.

 

La cólera se disuelve,

todo y todos se derrumban:

los templos,

los cuerpos,

las ideas.

Los actos dejan

a veces, historia.

 

Solo el tiempo permanece,

y se tatúa en nuestras arrugas,

entre los cabellos

y las ganas de vivir inmensamente.

 

Luego se marcha con nosotros,

silencioso,

hacia la tumba

nos deposita en tierra

y sigue su andar perenemente.