En mis tardes los espejos
nocturnos entran socavando
algún recuerdo olvidado que vuelve.
Un viento helado y cristalino
no deja de soplar y me hiere
este aire trae gotas como ríos sin prisa.
Huye mi alma del paso del tiempo
recogiendo los últimos remiendos
que dejó caer la memoria desde el cielo.
Hay fulgores que se filtran sin aleteos
y las horas pasan con las luces que ya van sorbiendo
vuelven y se asoman paisajes en cada recuerdo.
Poemas de Pepita Fernández
Córdoba-Argentina
08/08/2026