¡Qué bonito se ve tu traje azul!
tal parece que te cayó del cielo,
si pudiera estar cerca de tí,
se cumplirian mis sueños y mis desvelos.
Tan solo viviré con el cosuelo,
de saber que te llevo aquí en mi mente.
Y aunque el celo me mate poco a poco
a nadie negaré lo mucho que te quiero.
En tu traje se nota tu figura,
la que desde hace tiempo me enloquece.
¡Cuánto daría, Señor, por abrazarte!
y saciar el dolor que me enloquece.
El olor de tu pelo rojizo,
y el brillo de tus labios de seda,
se han quedado por dentro de mi alma,
para hacerme sufrir, aunque no quiera.
Si pudiera sacarte de mi mente...
te juro que lo haría.
Si pudiera alejarme para siempre...
también lo trataría.
Pero el amor que siento, es justo y verdadero
Y aunque trate mil veces; juro que no podría.