CarolinaDG

A.

No quería irme a dormir sin decirte esto.

 

Las gracias que te di fueron de verdad. No eran una forma bonita de terminar una conversación. Fue la forma más sincera que encontré de decirte que estoy profundamente agradecida.

 

Gracias por escucharme. Nunca antes había sentido que alguien quisiera entenderme con tanta paciencia, con tanta curiosidad y con tan poco juicio. Me haces sentir que mi forma de ser y de cohibirme ante lo que me toca profundamente importa y es normal, incluso cuando yo dudo de eso. Gracias por el esfuerzo de meterte en mí para entender lo que puedo llegar a pensar o cómo puedo sentirme, lo valoro, y me sigue sorprendiendo cada día. 

 

Quiero darte las gracias por todo lo que vivimos. Por las experiencias, por los momentos, por recibirme siempre firme, con los brazos abiertos, por mirarme con ojos de amor y hacerme sentir importante, por despertar en mí una valentía, que no sabía que tenía. Hice cosas que durante mucho tiempo pensé que nunca me atrevería a hacer, y eso lo llevo conmigo para siempre.

 

Me duele no poder ser lo que imaginamos. Siento no ser capaz de dar el cien por cien, estrictamente necesario para que una relación de dos funcione. Ojalá pudiera hacerlo. Pero ahora mismo mi mente me pide esto: apartarme un poco, dejarnos espacio para algo nuevo, aprender a ordenar todo lo que llevo dentro para no terminar haciendo(te) daño a quien quiero. Si alguien tiene que cargar con este proceso, prefiero ser yo.

 

Creo que no todo tiene por qué terminar mal. No todas las historias tienen que romperse para siempre, a discusiones, divorcios u ofensas que dañan. Me gustaría que nosotros fuéramos la excepción. Que el amor que nos tenemos sea más fuerte que la decepción de no haber sido, por unos cuantos números que no encajan con el presente y el futuro, según mi educación y forma de pensar. 

 

Estoy convencida de que podemos ser buenos compañeros, pero, sobre todo, buenos amigos (huevo). Que se alegren de los pasos del otro, que se cuiden desde un lugar distinto, más tranquilo, más libre, donde no falte el amor reciproco, y luego el sexo, como complemento. 

 

Gracias por coincidir conmigo en este momento de mi vida, o gracias a la vida por… cómo era? Pase lo que pase a partir de ahora, nada puede cambiar el amor que queda entre nosotros. Y tampoco cambia el cariño con el que deseo que seas muy feliz. 

 

Tecú. ❤️