Levantado antes que el sol,
apenas con sus destellos,
la pava sobre el fogón
y siempre avivando el fuego.
Luego de varios amargos
ensillaba al zaino viejo,
tomaba el sombrero alado
y ponía el poncho al cuello.
El facón en su cintura,
las botas \'e potro calzadas,
la guitarra en la montura
y allá iba con el alba...
A rejuntar a la hacienda
que estaba en los pastizales,
y así empezar con la yerra
pa\' los nuevos animales.
Con sus perros ayudado
la traían pal corral,
y de ahí ir separando
a aquellas que iría a marcar!
Dirigiéndola a los bretes
también para vacunar,
para estar libres de las pestes
que podrían agarrar.
Si es que andando por allí
soplaba el viento pampero,
sacaba el recado si
y ahí mismo dormia fiero!
Jamás él necesitaba
documentos o contratos,
que tuviesen firma clara
o tampoco un garabato...
Pues su palabra bastaba,
siempre con la frente en alto,
no había nada que igualara
a dar tan sólo la mano!
Eso era el sello y la ley,
un abrazo y la mirada,
pues ni la fuerza de un buey
a tal contrato quebraba!
En su accionar empeñaba
el apellido y honor,
otra cosa no importaba
puesto que era lo mejor!
No faltaban las payadas
cuando el sol ya estaba ausente,
con su guitarra encordada,
el contrapunto presente...
Pues siempre había un rival
con guitarra criolla en mano,
listo para desafiar
aun siendo el otro, baqueano.
Mate, ginebra, aguardiente,
taba, bochas, dados, truco,
pa\' los gauchos concurrentes
y el tabaco, que era mucho.
Los domingos las cuadreras,
las carreras de sortijas,
y alguna que otra pelea
de gallos de casta fina.
También la doma de potros,
y las tropillas pasar,
la apialada y muchos otros
juegos sanos del lugar.
Fue así la vida del gaucho
o algo medio parecido,
en aquellos tiempos bravos
que han quedado en el olvido.
Hoy mucha tecnología
y aún más grande el desamor,
la corrupción está al día
desde el más chico al mayor!
Luis A. Prieto
5/08/2026
14:58 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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