Borras las llanuras de mi corazón,
quitas el relieve de mi alma,
aprietas en tus manos este aire que pasó,
y mi amor vuela como libre lanza,
la que una vez fue árbol y ahora hiere al porvenir,
Se detiene en bajo pulso mi vida al sonreír, por descenso de mi fuerza, peleando por existir,
Tal vez alcance mi vuelo a sucumbir, ser un árbol de hojas carmesí,
Y si ven mis hojas derramadas, es porque he logrado estar donde realmente quería vivir