ARTIFICIO EMOCIONAL.
Se doblegan oscuras cenizas
en la ardiente hoguera final.
Fracturando un artificio emocional,
con intrigante suspenso literal.
Transitado talvez...
desde cualquier sagaz sendero.
Con profuso ramaje,
de hierba rebosante.
Como falaz indiferencia provocada,
por compulsivo intento sofocante.
•
Es fomentada muchas veces...
con notable pericia sagaz.
Cada ineludible...
comedia conveniente.
Imponiendo ávido nexo implicado.
Como secuaz hecho fundamental.
Colgado en cada lóbrega
huella humeante.
Como historia semejante.
Pactando otro juego dominante.
•
No se finge definida atención,
durante un solaz momento.
Con intención congruente.
Cuando se impone tediosa,
actitud fría, con ironía quemante.
Que pulsa la espina...
¡ hiriendo la lagrima !
Susceptible y reprimida.
•
Quizás intentar razonar,
con vaguedad inconclusa.
Cada faceta equivocada...
que ha cruzado letal destino.
Sobre tanta vicisitud sostenida,
con difícil lobreguez que lastima.
¡ No disuelve nunca...!
esa obstinada soberbia contraída.
Que hace coraza muda,
con fundida ceniza muerta.
•
Aunque quizás divagando va...
esa sinuosa vertiente espectral.
Hacia cualquier marea extendida,
como insidiosa oscuridad pasajera.
Irrigando enigmática onda,
sobre ese oleaje permanente.
Como negro gris oponente.
Con umbría apariencia mortal,
que confunde la noche triste.
Con permanente oscuridad.
•
¡ Es quizás ahí !
donde se conjuga...
indiferencia secreta.
Durante esa insensata
ansiedad inhibida.
Que sin ser consciente...
de ser marea pulsante.
Habita siempre insegura...
como impura sombra abstracta.
Cuando confabula con falsedad,
cada indolente frialdad divergente.
Que penetra la vena que duele.
Autor. Consuelo Sanchez.