Hoy, como toda temporada
de verano... ha llovido.
es inolvidable lo imposible;
sí con ansias o sin ella
le hago una seña...
¿Por qué no responde?
Desde aquí no hay mucho que explicar:
—Me dices que el silencio traza paréntesis
que no encierran nada—.
¡Entonces vaya soberbia!
Con esos nombres inteligibles
traen de vuelta a alguien
que ya sea por ciego o por sordo
nos ayuda a usar el corazón.
Por eso,
pon la luna dentro de un bolso;
si alguien quiere más de nuestras miradas
más de nosotros estarían dispuestos a luchar,
dispuestos a contemplar un atardecer
o ese clavel que ha sido plantado
desde temprana hora.