Navegando un segundo de vida,
tu imagen tatuó mi horizonte;
vestías océanos de sangre,
cuerpo de tierra y flores,
Carne y huesos de roca
El impacto de ese instante
fue profundo y transformador.
Fueron tus ojos
o tu risa de amanecer?,
fue tu voz creadora
o tus suspiros mujer?.
¿Cómo pudo pasar
tan magnífica verdad?.
Sublimación extasiante
al abrazar tu alma,
olvidando nuestros cuerpos
florecidos en inusual calma.
Angel Miguel