¡Sin inventario de nostalgias!
Poema:
Entre leyes, sentencias y el rugir del derecho
supe encontrar la poesìa que alivia el camino
Mientras la dulce ciencia de Mariye en mi pecho
pone orden, al whisky, la cerveza o el vino
Es mi esposa, la musa que gobierna mis dìas
quien descifra mi mente con gracia y cordura
Su Amor! y su Psicologìa guìan mis alegrìas
y un helado compartimos, de chocolate y ternura
Acepto la mañana sin ningùn debate
no hay prisa ni urgencia de espuelas ni mantos
El tiempo es cafè que sin prisa se bate
un juego de ajedrez que ya no causa espantos
Setenta y una estaciones llevo en la piel
guardadas no como un peso, sino como un equipaje
Recuerdo que fui el joven febril, el andariego fiel
hoy soy el Señor que contempla el paisaje
Las arrugas en el espejo jamas seràn agravio
¡es la gracia sutil de la risa oportuna
de la frase que dije con rango de sabio!
del silencio que vale màs que una fortuna
Me celebro a mi mismo: Henry Alejandro
sin marmol, discursos, ni pompas solemnes
Se bien lo que olvido y lo que voy borrando
Pues libre soy de los lazos perennes
¿Viejo? digamos mejor un clàsico editado
con hojas gastadas, pero el lomo entero
Un fino observador que el tiempo ha templado
que cumple sus años como un caballero
Que sigan los dìas su curso de rio manso
yo brindo por todo lo que he construido
Por este elegante y feliz descanso
¡y por el gran viaje de haberlo vivido!
Autor:
Henry Alejandro Morales
06 de Agosto de 2026