Te perdono por mentirte,
por tú misma decirte
que era tu amigo, hermano;
me quitaste la mano.
Fui a abrazarte y ayudarte;
mi alma me arrancaste.
Simplemente di: \"Es interés\",
pero me desapareceré.
Para en tus sueños no estar,
pues tú solo logras dañar.
Rompes lo que te quiere;
el cariño solo se muere.
Entre tus manos, cuchillas
que arrancan las espaldas.
Cuando abrazas, compañera,
no eres más que una mentira.
Autor: Samuel Fuentes