He conocido una flor
al sur, en Andalucía,
ella es mi luz, mi alegría,
y la dueña de mi amor.
Es una mujer hermosa,
de ojos azules y oro,
una sonrisa que adoro
y una mirada preciosa.
Caminando por la vida
encontré mi buen destino,
ella alegra mi camino
y cura cualquier herida.
Que fortuna haber hallado
a mi edad ese tesoro,
el bien que yo más valoro
es tenerla aquí a mi lado.
Sus hijas son su pasión,
su nieto su vida entera,
quiéreme de esa manera
ellos son tu devoción.
Ya no me importa el pasado
ni el tiempo que ha de venir,
amo verla sonreír
y envejecer a su lado.
Classman