Me muero por la noche con la Oscuridad
bailando con su hueco bastante silencioso
para conocerme de una vez mi equidad
en este círculo hediondo y tembloroso.
Los pasos que doy y la mirada tarambana
por esos senderos donde la hierba se muere
sin remedio, y tan negro, no me da la gana
de morir vigilando la luna que tanto me hiere.
Y con el Sol quemando todo cuerpo inerte
más complicado se hace poder alimentarse
una añadidura de todo solitario se hace suerte
o por el contrario si fallas es seguro matarse.
Pues es así la Noche, fría y muy calculadora
que como Selva salvaje es caminar como ciego
ante el peligro o la belleza hecho es soñadora:
ser Drácula la realizadora de este fuego.
JUNIO 2.026 NACHO REY