Corazón, no dejes de latir
aunque sea forzoso, resiste
y guarda para ti un vestigio de esperanza
de un día volverla a encontrar, por azar.
Corazón, aun cuando la ves todos los días
no se hace un nudo en la garganta en vano
no sea que te equivoques otra vez, sé paciente
Sé también valiente y juicioso, es menester.
Corazón, pon una sonrisa en mi rostro
que aunque esté presente, no está a mi lado
disimula, seguramente el alba no tarda mucho
y cuarenta noches no son tan largas por ella
Corazón, no te apagues, un día romperás el silencio
con un latido tronante y eterno que ya no recuerdas
Respiro: tres, dos, uno...
Te has ido corazón.