Eduardo Villacal (seudónimo)

Te confieso

Te confieso que aún te pienso
y no sé qué muy bien qué hacer con eso.
Porque no sos mi presente, eso está claro,
pero tampoco, o no del todo, mi pasado.

Sos como esas cosas que uno guarda
sin saber por qué las guarda.
Será porque tenías los ojos más lindos que vi,
eso seguramente lo sabías,
y una risa, tu risa, que -qué puedo decirte-
todavía me desarma.

Hace años ya que no te veo,
demasiados para contarlos sin cansancio.
A veces estoy a punto de nombrarte,
no sé si porque quiero o me hace falta.
Y tengo miedo de nombrarte.
Y también de no nombrarte.
Ya perdí el oficio de decir tu nombre.

Te confieso que aún no me decido
si te amo o si amo
esta absurda costumbre de extrañarte.
Lo cierto es que en algún rincón
seguís estando un poco.
Y algo más que un poco.
Y yo sigo dejándote quedarte.