Quinteros Fabian

MI UNICA COMPAÑERA

MI ÚNICA COMPAÑERA 

  Hay días en que camino y no sé si soy yo quien avanza o es mi sombra la que me lleva de la mano.
   Ella nunca pregunta por mis heridas, porque las conoce todas, estuvo en cada caída, en cada noche donde el silencio pesaba más que el mundo.
   Mi sombra vio las lágrimas que escondí detrás de una sonrisa, escuchó los gritos que jamás salieron de mi boca y guardó cada palabra que el miedo no me dejó decir.
  Dicen que la soledad es un castigo, pero nadie sabe que ella tiene mi mismo rostro, camina detrás de mí, como la única compañera fiel en cada guerra que peleo día tras día.
   El pasado aún deja cicatrices, hay recuerdos que todavía sangran cuando nadie los mira.
   Hay nombres que el tiempo no borró, y promesas que quedaron abandonadas en el viento, sin embargo, sigo caminando.
  Porque dentro de mí todavía vive un hombre que no dejó de creer en la felicidad, uno que, aunque se rompa mil veces, siempre encuentra un motivo para levantarse una vez más.
   Y cuando el mundo me juzga, cuando inventan historias sobre mi vida, solo mi sombra conoce la verdad, ella escucha mis confesiones, guarda mis secretos y jamás me traiciona.
  Quizá algún día deje de caminar detrás de mí y se mezcle con la luz, quizá ese sea el instante en que el dolor se convierta en recuerdo y la soledad en paz.
  Hasta entonces, seguiré hablando con mi sombra, porque ella sabe quién fui, quién soy y quién todavía sueño con ser, porque mientras exista una sombra a mi lado, nunca estaré completamente solo.
   Y mientras mi corazón siga latiendo, siempre habrá una nueva batalla, y una nueva esperanza de ser, por fin, feliz.