Tengo un nudo en mi cabeza,
un puzzle de mil piezas.
Me mareo con tanta vuelta,
decídete, no me entretengas.
Estoy bailando en el limbo
viendo pasar las horas
esperando a oír tu himno
de una tarde acogedora.
Interludio de palabras, ¿Cuándo acabarás?
Quiero una respuesta clara y también sinceridad.
No comprato el corazón, no compartiré bondad,
no hasta que tus ojos me cuenten la verdad.