Eliseo J Benitez

Debilidad admisible

Qué pena hay en el corazón de las ondas, donde la gravedad y la presión desatan fuertes estruendos en el fondo de la mar. 

 

Ningún vigoroso se asió de su fuerza, ni se libra quien desea ser la verdad. 

 

¿Qué dependencia hay en nuestro juicio? 

¿Dependemos de la razón para no ser atormentados? 

¿Hay intenciones que no sepa el Señor?

 

Dentro de cada partícula encendida, y la corriente que despierta a otra sin un fin entendible, es una clara comprensión de que el caos no tiene ninguna razón admisible. 

 

Pero, ¿qué luz vislumbra las aguas? 

¿Qué rayos penetran en sus confines? 

 

Así como el hombre no responde a la Ley natural, el que teme al Señor camina sobre las aguas. 

Denme razones para ser fuerte, y les mostraré la debilidad que con poder se perfecciona.