¿Qué es mi vida,
de regreso a Mar inmenso?
¿Acaso una nube de miedos,
en traje apretado y denso?
¿Acaso un cielo estrellado
en el silencio de mi universo?
¿Qué fue de mi vida
ramoneando hierba seca
por veredas incontables,
de caminos adormecidos,
de amoríos, bares y cantinas,
sin saber de tu existencia,
en apabullante inmensidad,
tejedora de ensueños y neblinas?
Ahora sé que estas en mi camino.
He saboreado un segundo de tu vida;
le has dado un motivo a mi destino,
en esta realidad sin tiempo ni distancia,
donde los enamorados se solazan
en vertientes de besos dorados,
de dos almas que se abrazan.
Angel Miguel