Astrid F

Así te recuerdo

Todavía te pienso.

De una manera distinta,

pero te pienso.

 

Te pienso con odio,

con recelo, con enojo.

Pero te recuerdo con cariño,

a veces.

 

Te recuerdo al ver algo morado.

Y te veo manejando con una mano,

la otra con la mía,

en cada carro rojo que va por la calle.

 

Y te siento en la lengua

cuando tomo café con leche.

Sin azúcar y tibio.

O si pido un macchiato,

casi que en tu memoria,

solo por recordar aquellas tardes empiernados.

 

Y todo tiene sentido

cuando un café tan amargo

me puede traer un sabor tan dulce,

que se escapa de empalagarme.

 

Y cuando hago aquella pasta que te gusta,

sabe más a tus labios

que a leche y mantequilla.

 

Escucho tu risa en cuartos vacíos,

cuando estoy distraída y

pienso algo bobo.

 

Y es raro,

sentir como que te tuviera al lado

cuando uso tu suéter,

al que ya se le quitó tu olor

y que ahora huele a detergente.

Tu perfume inunda mi cuarto,

de igual manera.

Y la tela me engaña a veces,

como si siguiera sobre tu piel

y no la mía.