Úkuri

La casa

En la entrada de mi casa 

hay un candil cálido

como aquella rosa

marchita, casi moribunda pero hermosa.

 

En la pared se encuentra una guitarra 

empolvada, sin usar, rompe sus cuerdas

con una leve melodía que busca pronunciar algo 

sin embargo nadie la puede escuchar.

 

En la pared hay grietas profundas

que no se pueden reparar

es imposible ocultarlas. 

 

Siguiendo aquellas grietas

se observa en el fondo un cuarto 

obscuro, frio, pero con una luz en lo profundo.

 

Si te adentras en el la puedes sentir

¿Escuchas aquel sonido?, es mi corazón  

es el único canto que escucho

la única luz que encuentro 

el que puede decir lo que siento

pero aquel corazón esta roto.