Cuando deje de endulzar el café,
los limones, los momentos amargos…
Cuando me canse de llorar riendo,
de reír llorando me cansaré.
Cuando el peligro deje de llamarme
a grito pelado tras las esquinas
comprenderé que el reloj condenado
no me clavó las profundas espinas.
Son tus iguales quienes apuñalan
pero la gravedad de las heridas
depende solamente de uno mismo.
Solo cuando digiera estas verdades
veré que no te amo que esto es distinto
y que tampoco te amé en el pasado.
Solo amaba el sueño los ideales
de quien pensaba que eras realmente
de quien se atrevió a tocar mi canción.
Pronto saldré de este cruel laberinto
dejaré atrás el reflejo encantado
que los sabios llaman falsa ilusión.
Ishtar Terra © 2026 ✨