Voy a dar vuelta a la hoja
lentamente.
Mi mirada seguirá el ritmo del tiempo.
No abriré jamás esa página.
Cada emoción,
cada verano,
cada roce de tus dedos,
lo olvidaré.
Tu nombre,
el tacto de tu piel,
la respiración agitada en mi oído,
nuestros cuerpos trenzados,
tus flores favoritas.
No volveré,
te lo juro.