Lucía Gómez

TARDE INMÓVIL...

Veo llegar

la arcaica tarde inmóvil.

Todo está como antes,

nada cambia.

Antiguas grietas

bordeando las paredes

y el corazón saltando de

uno a otro borde.

Ya se fueron los huéspedes

y dejaron sus huellas

en el respaldo colorido

de los antiguos muebles

y los escaparates.

Los jardines lo saben

y las dalias

me miran.

L.G.