Deja que el tiempo se nos olvide,
que la noche pese menos
y que tu nombre se me quede
atrapado entre los dientes.
Olvidémonos del mañana,
que no exista un compromiso.
Porque fue mi dolor
el pretexto perfecto para buscarte.
Porque aprendí que mi soledad
es la única que no me miente,
y que tú... tú solo eres una fantasía
que se me antojó real.
Dime dónde calla el latir
cuando ya no hay a quién esperar.
Dime dónde pesa menos el silencio
que tener que decirte lo que siento
y no poder tocarte.
Que fui un soñador,
de esos que creen en finales bonitos.
Que tus labios no tocaré,
porque besaría el adiós.
Y que mis versos solo son las lágrimas
que no supe llorarte,
las palabras que me tragué
para no rogarte.
por: Alex Palacios