Nhylath

Mi vida después de...

 

Del camino explorado
llega el descanso 
del andante...

 

Miro hacia atrás 
y observo los senderos transitados:
unos sembrados de rosas,
otros cubiertos de espinas.
Las espinas son eternas compañeras de las rosas.

 

Extasiada en mis pensamientos,
mi mirada siempre en alto 
busca el horizonte encendido...
lleno de luz,
lleno de esperanza,
lleno de todo lo que todavía 
falta por sembrar y cosechar,
a pesar del cansancio de los años.

 

Y cuando llegue al final de la ruta,
poder expresar con alegría y satisfacción,
desde la profundidad de mi alma:

 

\"Esta fue mi existencia.
Cada suspiro se volvió luz
en el después del andar\".

Nhylath