Hay dos sueños, un silencio, dos miradas;
Hay dos bocas, un suspiro y dos besos
que atrapan mis latidos y los vuelven presos
a una llama llena de sombras cortadas.
Hay dos cuerpos, un pacto, dos siluetas
un espacio, una sábana y un deseo
enciende mi alma cuando desnuda la veo
y me entrego a ella con las puertas abiertas.
Tras las sábanas se convierte en una escultura
y somete mis delirios a su colorida pasión
luego de rasgar con sus manos la noche.
Entonces adopto en mi piel su poderosa cultura;
larga senda de amor dentro de mi corazón
caigo nuevamente en su gracia y derroche.