Elizabeth Maldonado Manzanero

Ciudad

Calles, selva de luces,

laberintos agrietados

donde renacen los recuerdos.

 

Peregrinación del cansancio,

geografía que edificamos,

lugar donde nuestras pobres anclas

arrojamos

y vagamos.

 

Podrido ser

al que adherimos

los harapos de la tristeza y la alegría,

entre filas multitudinarias

y jornadas de trabajo.

 

Ciudad surcada de momentos,

remolino protector

de nuestras esperanzas

pasadas y futuras.

 

Murmullo de conflicto y de romance,

donde nuestras voces

se encuentran

o se pierden...

 

Calles de ascenso interminable,

casas de canto

y de silencio.

 

Ciudad de vida,

ciudad de muerte,

abrevadero de luces

y fatiga extrema

de niños, hombres y mujeres.

 

Ciudad donde transcurrimos

como una palabra

que nace,

tiembla,

y finalmente

se desvanece.