Hay noches que son semillas,
y horas que son melodías,
pero solo la madrugada
escribe lo que el día escondía.
Hay deseos que no se callan,
que laten sin pedir permiso,
y se visten de poesía
cuando la noche me lleva a ti.
No hay hora más sincera
que aquella donde todo pesa,
porque en la madrugada
el corazón se confiesa.
Porque el poeta no elige cuándo,
es la hora quien lo convoca,
y en la quietud de la madrugada,
hasta el silencio se vuelve boca.
— LMML.