Hay una verdad que nunca me había
atrevido a decir en voz alta.
No me da miedo que vuelvas.
Me da miedo volver a abrirte la puerta.
Porque conozco mi corazón.
Sé que bastaría una sonrisa tuya para hacerme
olvidar todas las noches en las que juré que
nunca volvería a buscarte.
Y eso...
Eso es lo que más me asusta.
Después de todo el daño...
todavía existe una parte de mí que correría
a abrazarte. No porque haya olvidado lo que paso.
Sino porque el corazón siempre tarda más que
la meoria en aceptar el final.
Durante mucho tiempo pensé que lo que sentía era Amor.
Hoy entiendo que tambíen era miedo.
Miedo a aceptar que la historia que imaginé
contigo solo existía en mi cabeza.
Mientras yo seguía esperando un milagro...
Tú ya habías aprendido a vivir sín mí.
Qué batalla tan injusta.
- Edward´Spe