Aquel día volé sobre las nubes;
a carcajadas reía mi alma.
El sol me dedicaba su mirada,
y, en el cielo, por un momento estuve.
Temí que mi realidad fuera un sueño;
corrí a buscarte y hallé la respuesta.
La mirada en tus ojos era honesta;
un tierno beso te hacía mi dueño.