Debo aceptar la verdad
casi todo lo perdí,
vivo en loco frenesí
y completa soledad;
Tiempo, tu voracidad,
ya claramente la vi,
tus temores percibí
como hambre atroz sin piedad;
y mantengo la cordura,
y la fuerza en mi interior,
la esperanza de seguir;
sé que ya nada perdura,
sólo el limpio y puro amor
y las ganas de vivir...