Alberto Escobar

Ola

 

No sé si...,
la noche no quema,
aún, 
y la ventana, abierta,
el aire, tímido,
adolescente,
se queda en el alféizar 
sin atreverse, aún.
Me asomo, saco la cabeza
para notar una posible brisa, 
no gozo. 
Ola de calor, dicen las crónicas;
los coches, enfrente, casi
los toco, las ventanillas
de par en par, la piscina
cerrada, ya duerme,
bañarse con cloro es peligroso.
Me ducho, demoro el goce 
tal si me viera bajo el salto
de un ángel, la sangre gime.