Classman

AL AMPARO DE LA LUZ EBÚRNEA

 

Se apaga la tarde en un suave arrebol,

el cielo despega todo su celaje.

Atrás va quedando la furia del sol

y el alma desnuda emprende su viaje.

 

Viaja hacia la mar tu amor insondable,

secreto que exime de luz tu mirada,

con una promesa de fe inquebrantable

al caer la tarde ya difuminada.

 

Me llega tu acento, susurro melifluo,

que viaja en la noche con suave virtud,

diluyendo el frío de un mundo conspicuo

sobre tu piel ebúrnea de luz y quietud.

 

Dejamos atrás el estéril canchal,

donde el sufrimiento labró su paciencia,

buscando el olvido de todo aquel mal

al amparo fiel de tu resiliencia.

 

Me elevo en tu espacio, cual nefelibata,

dejando que el alma disipe el tormento,

siguiendo una ruta de luz y de plata

que abraza el aroma del suelo ya liento.

 

                                                                               Classman