Elena. DC

Esperanza

 

 
 
Esperanza
 
Y ardió España
Eran los árboles los que bailaban
cuando el aire limpio los mecía
y las hojas cantaban,
hoy solo son sombras
ante las miradas atónitas de las aves
que no encuentran sus moradas,
entre tristes trinos, confían
en una nueva alborada,
donde todo sea natura y esperanza
esperando esa mañana,
volviendo a ver florecer
el verdor de la hierba,
y sin cenizas las cascadas.
Que sus aguas cristalinas caigan
que el aire puro no sea un sueño
entre las altas montañas,
y los árboles vuelvan a bailar.
Con melodías de alegría.
Y confianza...
Elena ©