Eres tú, melancolía,
la que brota en el limón,
la que muerde mi razón
en amarga compañía.
Eres noche de mi día,
alba sin sol coronado,
hermana que me has dejado
en prisión de celda abierta,
¿no lo veis? ¡Abrid la puerta!
No hay caso, ella es el candado.
Claudio M. López ©