Abrí la heladera y vi tu nombre.
A la distancia mi conciencia dice que eras vos; entre el tumulto no te diste cuenta de que te tomé una foto, porque estaba haciendo un retrato a un desconocido. Creo que es la foto más bonita que he tomado, porque estabas sonriendo y charlando con tus compinches, supongo que... recordando alguna picardía. Sales tan auténtica,irradias tanta luz pero en ese momento me entristecí: solo vos y yo conocemos la verdad.
Vuelvo a mi silencio, a mis días de autoencierro a los días de soledad. No hay más daño del que uno mismo puede hacerse; ese daño lleva tu estela, pero el silencio es más pacífico y eso es lo que quiero, es por lo que estoy trabajando en mi, para ser sincero ni sabés cuántas veces nos hemos cruzado y vos ahí, perfecta como siempre te vi, impoluta, inalcanzable, como una estatua de sal.