Soneto meridiano.
1
No cabe la duda, a quién acudir,
gozo de una visita inesperada.
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El enfermo busca el cómo cumplir
Busca en la solemnidad del perdón
El no saber diferir, Afligir,
renovar el alma o el corazón.
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Sabemos, sin EL PADRE, somos nada,
de San Francisco de Asís su indulgencia
oro a solas, digo, tengo ganada
cada pena es solo por mi inconsciencia,
acepto el dolor, pido su mirada
sé, para Dios no existe preferencia
Recibo el regalo, instrucción cristiana,
visita de mi hermana franciscana.
==o==
2
Paz y bien, alegría nos embargó.
Interna harmonía vivo y positivo.
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Viene la guitarra, a todos nos gustó
de alabanzas, bendiciones hay que hablar
y con el bonito acorde no sobró
así el poverelo nos enseñó alabar.
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El convivio todo fue positivo
alegra mucho, es música cristiana
me motivé y así se los escribo
se mi debilidad se desinflama
siento no alcanzo, perdido el motivo
con unidad fraterna lo concibo.
Recibo el regalo, instrucción cristiana,
la visita cordial y franciscana.
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Dr. Rafael Merida Cruz-Lascano OFS
Ambassadeur de la Paix.
cercle universel des ambassadeurs de la paix France/Suisse
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Sistema de Información Cultural -SIC-
Dirección General de Desarrollo Cultural y Fortalecimiento de las Culturas
Ministerio de Cultura y Deportes. Guatemala
Agosto/02/ Indulgencia de la Porciúncula