Me dicen que soy rebelde
a causa de unos poemas
escritos con mano zurda,
lo dicen los de derecha.
Me tildan de comunista.
«Aquí es prohibido el que piensa
y ataca siempre al imperio
que nos impone sus guerras».
Me quieren poner los frenos
que llevan algunas bestias
y un único pensamiento
en esta tierra diversa.
Me acusan de socialista,
me juzgan y me condenan
si lucho por los derechos
y agito con mis arengas.
Me quieren tener callado
no quieren oír querellas
por tanta, tanta injusticia,
por tanta y tanta pobreza.
Me inculpan de terrorista
si voy escribiendo letras
en contra del genocidio
y en contra de falsas treguas.
Me invitan a ser muy manso
y a ser una fácil presa;
me quieren con mi mutismo,
si amarro mi propia lengua.
Y me dicen: —¡Sos ingenuo,
si la paz corre en tus venas!
Mas la paz es ironía
si las guerras nunca cesan.
Les duele escuchar verdades
las marchas les exacerban
y digno es quien siempre lucha,
si con su lucha, libera.
Me llueven obscenidades
del fiel rebaño de ovejas.
¿Qué ganan con insultarme,
haciendo de sobalevas?
Me gritan que soy ateo
pues quieren también que crea
en el Dios que siempre invocan
en sus guerras y contiendas.
Me llaman el guerrillero,
me endosan esa etiqueta.
Si alzo la voz por los pobres
recibo amenaza cruenta.
Lo burdo recibe aplausos
los memes se han vuelto fiesta
y muchos como corderos
jamás aplausos les niegan.
Los medios son tan perversos
y a muchos los hipotecan
creyendo en todos sus credos
repiten su misma jerga.
La historia no se detiene
camina en áspera senda
y escojo el camino justo,
la historia me da licencia…