Angel Samuel

La pequeña Atenea

Inteligente te ves cuando escribes;

te ves hermosa cuando lees y percibes

lo que pocos se sientan a entender.

Tú lees, entiendes y logras comprender.

 

Pues no solo es tu grandiosa inteligencia,

sino tu belleza en cada uno de los días.

Te ves hermosa cada día, y serás mucho más

bella en el futuro; tú, linda, lo afirmas.

 

Pues veo disciplina, destreza y capacidad;

y en tu corazón, una preciosa bondad.

Aunque poco a poco se cultive y crezca,

terminará siendo una violeta florca.

 

Pues gran inteligencia, sin conocimiento,

tristemente no termina en nada bonito.

Así que esfuérzate y sigue siendo grande,

pues tu corazón ya de por sí se expande.

Autor: Samuel Fuentes