Negro caballo con gracia galopa
bajo los cielos de verde pradera,
como la noche que en silencio topa
con la luna desnuda de estrellas.
¡Que tan locos son estos versos!
Locos de amor, locos de espera...
locos de un alma que sueña despierta
y en cada galope se vuelve leyenda.
Cómo Quijote con negro caballo,
bajo la luna cabalgan mis letras.
No buscan molinos, buscan milagros,
y en cada verso despiertan tormentas.
No piden permiso para ser verdad,
ni corona para ser reinas.
Solo una pradera, una soledad,
y un alma que sueña y no se resigna.
Jaime Correa