Te he escrito ayer una carta
Con muda letra, por mi voz prohibida
De nostalgia y tristeza para cuando parta.
Cada estrofa, deviene al frio atardecer
Cada palabra rebela una amanecida tan larga
De antaña caricia, hoy tras el horizonte
Para esta epístola tan amarga.
Aunque reflexiono antes de cada palabra
Quisiera sin embargo negarte su lectura
¡Que amante desea alejarse de lo que quiere!
La sola idea es ya una locura.
En lo que parece un papel infinito
Seguirá esta mano casi perdida
En el ondular de mis dedos como enemiga fiel
Para esta imposible despedida.