Te mira a los ojos,
vuela hacia ti y te canta.
Con cada latido,
con cada aleteo,
anida en tu corazón,
llenándote de paz,
llenándote de calma.
Gorrión del cielo,
Tu silencio se volvió mío,
porque ya no cantas
en mi puerta
ni en mi ventana.
Gorrión del cielo
vuelas lejos
vuelas alto.
¿En dónde está tu nido?
¿En dónde está tu canto?