El Crisol del Alba
Se vierten las aguas en su gorjeo,
arrullo y agasajo;
melódico cortejo y burbujeo
de flores en sazón.
El silencio abraza
sus silbos ceremoniosos,
y en filigrana el trino
se posa, leve,
sobre un tapete de musgo.
El herbaje despierta,
verde en arrebato,
con incienso de mañana;
y el sol, aún perezoso,
hila su luz
fundiendo el alba en su crisol.