¿Año nuevo? No, esperanza llena.
No hay nada nuevo, salvo la actitud
que uno redime después de tanto
fracaso, de tanto intento sin lograr,
y de tanto arrepentimiento por
las oportunidades deshojadas
por la decidía o por la falta de
inteligencia o sólo por pereza.
¿Año nuevo? No, esperanza llena.
Llena de positividad y oportunidad;
llena de actitud y mentalidad;
llena de querer hacerlo diferente
para mejorar el ser.