Juan Iscar

Llama la muerte a mi puerta

Llama la muerte a mi puerta

con insistencia maldita.

Con su guadaña afilada

siega la vida que habita

 

en donde el alma es habida.

Llama fuerte que eres terca

y yo me aferro a la vida

mientras tú ya estarás muerta.

 

Cómo se acerca a su modo

camuflada entre dolencias,

de sufrimiento y acomodo

en las sufridas carencias.

 

Presente y oculta en el tiempo.

Escondida está expectante

esperando los descuidos

como mantis de su amante.

 

Quiere acabar con la vida

porque vive de la muerte.

No sabe que en la otra vida

muerta estará para siempre.